domingo, 8 de julio de 2012

¿CÓMO SON LOS OROCNES? ©







   Los Orocnes, los seres vivientes que habitan las profundidades del océano Pacífico (Ver Evangelios Sotroc LOS SERES VIVIENTES DEL FONDO DEL ABISMO), también conocidos como los Pisces sapiens, humanoides de los abismos oceánicos, son una simbiosis entre peces y humanos.
   Antes de definir la constitución de los Orocnes, es deber recordar que me refiero “a seres inteligentes, mamíferos y vertebrados, tal como los humanos, de avanzada anatomía y con talento, para no decir mucha sabiduría. Su complexión es perfecta, casi divina se podría señalar, y pueden vivir, además de en los abismos y profundidades del océano Pacífico, también en la superficie terrestre, ya que tienen una gran capacidad de adaptación y órganos respiratorios, así como otros, incluyendo el reproductivo, muy parecidos a los de los humanos. Su estatura media, midiendo su altura en forma vertical, aunque ellos en el agua se desplazan en forma horizontal, al igual que la mayoría de las especies marinas, es de dos metros ochenta centímetros, si bien pueden llegar a medir más de cuatro metros en su constitución más avanzada.” (Sic Evangelios Sotroc LOS SERES VIVIENTES DEL FONDO DEL ABISMO).



   Los Orocnes, al igual que los humanos, tienes dos miembros superiores y dos inferiores, lo que les permite, cuando están en la superficie terrestre, andar erguidos. Las dimensiones de ambos miembros son similares, en alto grado comparativo, a la de los humanos y están y se mueven en perfecta armonía con el cuerpo. Sin embargo, a diferencia de los humanos, los Orocnes tienen unidas sus extremidades, tanto las superiores como las inferiores, por una delgada, resistente y flexible membrana, la cual despliegan en el agua para obtener mayor velocidad de nado. Igualmente las utilizan en la superficie terrestre para planear, aunque virtualmente vuelan, tal como lo hacen las ardillas voladoras. La membrana que une a sus extremidades es tan delgada y flexible, que semeja la tela de un paracaídas, por lo que no les molesta en lo absoluto cuando caminan por la superficie terrestre o en las elevadas montañas y cordilleras volcánicas de suelo abisal.


   Su piel, como ya se dijo en el anterior Evangelio Sotroc, es de color plateado blanquecino. Los Oronces carecen de escamas y su cuerpo emite un destello lumínico nacarado que les guía y protege, tal si fuese una manta térmica, por las oscuras y frías aguas abismales que, en algunas épocas del año, pueden llegar casi a punto de congelación.
   Los píes y manos de los Orocnes son retractiles. Cuando nadan, desde la parte baja de su piernas, a la altura de los gemelos, brotan unas especies de aletas, muy parecidas a las chapaletas de buceo, las cuales tiene una delgada, transparente pero resistente bolsa marsupial donde introducen instintivamente los pies, los cuales, al igual que los de los humanos tiene planta, pero sólo tres gruesos dedos, todos casi de similar tamaño, pero con una falange más, por lo que tienen mayor longitud de agarre. A veces son utilizados a manera de arpón. Las aletas se extienden a más de sesenta centímetros fuera de su talón de Aquiles y son empleadas para nado preciso. Con las manos ocurre lo mismo, aunque a diferencia de los pies tienen cuatro dedos (menos el meñique de los humanos), los cuales emplea armoniosamente todos a manera de pinza y con flexibilidad extrema. El bolsón retráctil de los miembros superiores, muy adherido a su piel, baja desde los codos, a la altura del músculo braquioradial y extensor radial, y se abre suavemente para que, sin esfuerzo y, automáticamente, con movimiento reflejo imperceptible, se introduzcan en ellas sus manos a fin de que sean recubiertas por una sutil pero resistente especie de guante ventoso y cartilaginoso.



   Cuando los Orocnes están en sus cuevas-ciudades y “castillos” abiertos y esculpidos por ellos en las profundidades del Pacífico, se desplazan erguidos, en dos patas, o en posición de alpinista que remonta una escarpada cuesta y ayudados por sus manos. Al tal efecto, las chapaletas con las que nadaron minutos antes se retraen a su posición normal debajo de los gemelos y músculos extensores de los brazos.
    El órgano reproductor masculino es una especie apéndice muy fino, puntiagudo, delgado y retráctil que el macho tiene a la altura del ombligo humano. El de la hembra está en la espalda. Inmediatamente después de finalizar la última vértebra, o cóccix, y consiste, en su estado aletargado, en una pequeña abertura no más grande que la cabeza de un clavo tamaño mediano (que se comunica con las gónadas) que en el momento del aparejamiento se abre en forma de pequeño embudo, el cual admite y alberga en su interior el apéndice del macho y los cierra herméticamente en su interior. Es algo muy similar, pero en pequeñas dimensiones, a lo que ocurre cuando una avión F18 se reaprovisiones de combustible con la nave nodriza cisterna en pleno vuelo. En el caso de los Orocnes no es en pleno vuelo sino a pleno nado.
   La copulación de los Orocnes dura aproximadamente una hora. Durante ese período de tiempo la pareja nada unida en una especie de danza lírica y nado sincronizado, cuyos movimientos van desde los ondeados al espiral con ascenso vertiginoso al finalizar la última curva y, elípticamente, con movimientos casi imperceptibles, al concluir la hora de aparejamiento.



   Los Orocnes siempre danzan junto a otra gran cantidad de su especie, por lo que ese momento semeja, gracias al destello lumínico que emite sus cuerpos, una excelente gran puesta en escena en las oscuras y gélidas profundidades del mar. Normalmente los meses de aparejamiento más prolíficos son durante los meses de julio y agosto del Calendario Lunar, el cual consta de 354 días y se basa para la medida del tiempo en los ciclos de la Luna. ¿Por qué los Orocnes dejan atrás y no toman en cuenta los 11 días que faltan para sumar los 365 del Calendario Solar? No lo sé. Por ahora es un misterio, aunque el número 11 mueve a muchas perspicacias.
   La disposición de la cabeza, rostro y facciones de los Orocnes es muy parecida a las de los humanos, sin embargo no hay que olvidar que, aunque mamíferos, pertenecen a la familia de los peces.



   Tanto machos como hembras poseen, ojos muy especiales, grandes y de doble refracción, ya que pueden ver en las profundidades abismales de los océanos como en la superficie terrestre y a pleno sol. Además, su órgano de la vista, de forma esférica igual a la de los humanos, está integrado por un sistema óptico que le permite ver la formación de imágenes en una capa de células sensibles a la luz, así como en la oscuridad más absoluta del fondo oceánico. Y, lo más alucinante, su cristalino funciona con un radio de percepción de 360 grados, tanto hacia delante como hacia atrás, enfocando al mismo tiempo cada detalle como sí se tratase de una lente gran angular y teleobjetivo de cámara fotográfica trabajando al mismo tiempo y en forma simultánea. Esa capacidad es manejada a la perfección por su pupila y nervio óptico, el cual procesa al cerebro toda la información visual en microsegundos, tal como si se tratase de una supercomputadora. Su iris es variable. Dependiendo de la profundidad en la que se encuentren, se puede modificar desde el negro azabache al verde agua, pasando, en algunos estadios y circunstancias, por el azul turquesa y hasta el rojo, cuando hay erupciones y precipitaciones volcánicas en fondo abisal.
   La boca de los Orocnes es muy fina y tanto el labio superior, un poco más grueso, como el inferior, se parecen mucho a los de los humanos, sobre todo al de las mujeres de labios muy finos. Su dentadura, aunque con el doble de piezas que las de los humamos, es muy estrecha (en su aspecto exterior no sobrepasa los dos centímetros de longitud) y está diseñada para diferentes usos. Desde una suave mordedura, a una desgarradora dentellada. También tienen utilidad de segueta, maceración y templada hoja de navaja.
   Su lengua no tiene nada que envidar a las de los humanos, aunque sus papilas gustativas estás más desarrolladas. También tiene en su parte trasera una especie de ventosas que sirven de laboratorio químico, ya que mandan órdenes al cerebro e indican, en fracciones de microsegundos, si el alimento o agua posee algún contaminante o elemento perjudicial para su salud. Sus orejas están adheridas a los parietales y tienen la forma de un pequeño pez, similar al que los primeros cristianos pintaban en las catacumbas cercanas a la Antigua Roma, y los lóbulos tienen un diseño triangular con base semicurvada. Sus oídos funcionan como micro radares y su capacidad auditiva puede alcanzar varios kilómetros tanto en el agua como en la superficie terrestre, lo cual les permite percibir con exactitud distancia, altura y la longitud de los sonidos. Su nariz, si se le puede llamar nariz a las pequeñas protuberancias que emergen desde el centro de su cara, percibe e identifica olores a kilómetros de distancia gracias a su glándula olfatoria hipersensible. Por supuesto que carecen de cabellos en su cabeza. En su defecto tiene una especia de aleta de tiburón bastante corta, de unos seis o siete centímetros, que le sirve de timón delantero cuando van a grandes velocidades por los abismos submarinos, ya que sobrepasan los 160 kilómetros por hora y, dependiendo del caso, pueden avanzar si así se amerita, mucho más rápido. En la parte posterior de la aleta tienen, tanto el macho como la hembra, un arpón retráctil, parecido a las de la manta rayas, el cual puede inyectar un veneno paralizante, en el mejor de los casos, o totalmente letal sin son atacados por algún depredador tanto dentro como fuere del agua.



   El cuello de los Orocnes está fusionado a su cuerpo, por lo que se podría decir que carecen de el. Son de “hombros” trapezoidales, fuertes y vigorosos.
   Su sistema respiratorio es una de las grandes maravillas de la naturaleza ya que es una especie integrada de branquias y pulmones. Las primeras las utilizan en el agua y los segundos en tierra. Las activan y desactivan, según el caso, gracias a que poseen una tráquea cartilaginosa y membranosa con anillos deslizantes, como si se tratase de una esclusa o compuerta marina, la cual, de acuerdo a las circunstancias, dejan pasar o bloquean el oxígeno puro.
   Otra de las maravillas de su constitución es que tiene la capacidad de regeneración celular o sea de rehacer, a la perfección, cualquier parte de su cuerpo si este, por alguna circunstancia, es afectado o mutilado por un depredador. Todo esto se debe a que su cuerpo “segrega” una gran cantidad de neoblastos (células madre pluripotentes) y forman una blastema de regeneración que indica qué o cuáles partes o estructuras del cuerpo tiene que ser regeneradas en su forma y proporción corporal correcta (morfalaxis).
   Si estaban pensando lo que yo creo que pensaban, le diré que sí, que también hablan. Aunque sus vocablos y forma de comunicación distan mucho de la humana, gracias a su desarrollado cerebro quizás, algún día, cuando su presencia sea más que evidente sobre el planeta Tierra, puedan aprender a hablar, tal como nosotros, y en diferentes idiomas.
   Por supuesto que faltan muchas, pero muchísimas cosas que explicar y decir de su anatomía y bioquímica. Quizás sea tema de otro Evangelio Sotroc. Quizás sí, quizás no. Por ahora, creo que es suficiente.



© Diego Fortunato




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sábado, 16 de junio de 2012

¡Pronto!... ¡Pronto!...


¿CÓMO SON LOS OROCNES?
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El nuevo Big Bang
SIN ESPACIO NI TIEMPO©


   Los agujeros negros constituirán la destrucción del universo, pero, al mismo tiempo, serán los encargados de restablecer el orden en el espacio-tiempo. Ellos o el, porque al final habrá un solo e inmenso agujero negro, será el responsable del nuevo Big Bang, de otra gran explosión parecida a la que aconteció hace aproximadamente 15 mil millones de años, el cual creará un universo nuevo, más ordenado y armónico. El nuevo Big Bang será llamado en la Tierra el Big Creator.
   El proceso ya se ha iniciado y nadie ni nada podrá detenerlo. Durará millones de años para completar su ciclo universal, el cual, como dije antes, ya ha comenzado.
   Hasta ahora los astrofísicos y científicos de todo el mundo se rompen la cabeza para saber y comprender la función centrifugadora de los agujeros negros y, aún más, entender el deber ser de su existencia en el espacio. No comprenden porqué están allí. Intuyen cuál es su mecánica cuántica, pero ni se imaginan cuál es su función verdadera y real y porqué absorben todo lo que se le acerque para engullirlo en esa gran licuadora espacial sin aparente fondo. ¿Por qué lo hacen? ¿Cuál es su verdadera tarea y por qué?



   Lo explicaré en palabras sencillas y entendibles para todos. Su función es la de ir absorbiendo a través de su fuerza gravitatoria todo lo que hay en el espacio-tiempo y, figurativamente hablando, licuarlo. Cuando digo todo es todo: planetas, soles, asteroides, galaxias, constelaciones y todo lo que ronde, conocido o por conocer, por el universo. Pronto (con el pasar del los siglos), y de eso tendrán evidencia los astrónomos del futuro, irán descubriéndose nuevos y más grandes agujeros negros en el espacio. Desde la Tierra podrán -también con el pasar de los siglos-, verse algunos a simple vista. Sí, leyeron bien. Desde cualquier punto del planeta Tierra los humanos podrán ver a los agujeros negros en su voraginoso canibalismo espacial.
   Una vez que esos agujeros negros hayan absorbido la total capacidad de su energía (como si se tratase de un estómago lleno) se irán fundiendo unos con otros, por lo que al unirse ambos (dos o más) la capacidad de absorción del nuevo será mayor y así seguirán creciendo hasta repetir el ciclo una y otra vez hasta que, al final, en el universo sólo quedará un inmenso y desproporcionado agujero negro súper masivo con una masa de más de tres millones de soles. Sólo eso. Nada más. Ya no más galaxias, estrellas, planetas, ni asteroides. ¡Nada! Únicamente un gran agujero negro. En ese momento dejará de existir el espacio-tiempo. Sólo existirá la energía del silencio, una energía oscura y transparente alrededor del inmenso agujero negro. En ese instante y luego de haber pasado 33 mil millones de años, acontecerá el nuevo Big Bang o sea el Big Creador, el cual originará un nuevo universo, que también, como el anterior, será producto del caos, pero formará un espacio ordenado, armonioso y coherente en sus sistemas y composición.


   Nacerán nuevos mundos, nuevas galaxias, nuevos planetas, asteroides, constelaciones, estrellas y cometas, pero muy diferentes a lo poco o casi nada de lo que hoy en día conocemos del universo. Orbitarán en un espacio-tiempo también infinito, pero en vez de atmósfera tal cual la conocemos hoy en día, o el vacío silencioso y oscuro tal como lo percibimos en la actualidad, será un compuesto de oxígeno hidrogenado y agua, cuyo color más intenso semejará al verde claro en sus diferentes degradaciones y compuestos refractarios.
   El nuevo universo y su espacio-tiempo será poblado por nuevos seres. Nadie sabe cómo serán y tampoco me fue revelado, aunque una cosa me fue adelantada: estarán ungidos de paz.




©Diego Fortunato




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miércoles, 28 de marzo de 2012

EL GEMELO DE LA TIERRA©


   En la Tierra todos tenemos, al menos, un doble. En el mundo animal y vegetal mucho más. La clonación natural es parte importante de nuestra Madre Naturaleza. En la naturaleza todo se repite como en una espiral de energía invisible. Nadie se percata de ello. O, mejor dicho, el ser humano obvia, subconscientemente, ver, advertir esa realidad. Pero no por ello deja de repetirse. Dos gotas de aguas son similares tanto en su composición como en su forma. Millones de ellas también. El oxígeno, el aire que respiramos, también es igual, tanto en su esencia particular como en su estructura química. Hojas, flores, briznas de polvo, granos de arena y un millón de etcéteras más se repiten en nuestro mundo y en todo el universo. Tienen sus gemelos. El cuerpo humano tiene muchos gemelos, partiendo de los ojos, cejas, orejas, manos, brazos, piernas, células y otro, también sin fin, de etcéteras de nuestro organismo. Hasta el universo tiene su gemelo (Ver Evangelios Sotroc ¿QUÉ HAY DETRÁS DEL UNIVERSO?).



   Precisamente, nuestro gemelo, el gemelo del planeta Tierra, está ubicado detrás del universo. En nuestro gemelo Tierra también hay vida, aire, mares y océanos. Hay seres idénticos a nosotros. Hay hombres, mujeres y niños, tal como los hay entre nosotros. Hay casas, edificaciones y vías de comunicación cuya construcción se realizó con el mismo fin y motivo por lo que los humanos las construimos, pero son diferentes en su estructura, materiales, ingeniería y arquitectura. En el gemelo de la Tierra, lo único que no es igual a nosotros, a los humanos que moran en la Tierra, es su forma de pensar y actuar. En nuestro gemelo se vive una vida espiritual donde la palabra materialismo no existe siquiera en su código genético, mucho menos en sus diccionarios o libros. Ese mundo espiritual que los sustenta, en el que están inmersos desde su concepción, es su verdadero motivo de vida.



   Tanto nuestro gemelo Tierra como los seres que lo habitan, forma parte de la evolución. Son seres puros, descendientes primarios de los Niños Luz (Ver Evangelios Sotroc LOS NIÑOS LUZ) que comenzaron a habitar nuestro descontrolado planeta. Allí no existe el pecado, tampoco contaminación de aire, ríos o mares. Allí todo es armonía y paz… Sé lo que están pensando. ¡Claro que si!… ¿Por qué no?  Es lo más parecido a lo que uno se imagina que es o fue el Edén.
   Nuestro gemelo se revelará al mundo. No será ahora. Falta mucho, pero no tanto como se pueda creer. Recordemos que el tiempo, la forma de medir el tiempo de los humanos, no tiene nada que ver con el verdadero tiempo. Lo que para nosotros pueden ser millones de años, en el tiempo cósmico podrían ser apenas días. Es la paradoja del tiempo… Dejemos al tiempo que decida cuándo será.






© Diego Fortunato


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domingo, 18 de marzo de 2012

EL ARTE DE LA FELICIDAD©





   Hay dos formas para alcanzar la felicidad, la plena felicidad. La felicidad que llena y embarga tanto el alma como el cuerpo. Una, es a través de Dios, del misticismo religioso, pero no empalagoso, el cual obnubila y ciega razón e intelecto, sino del misticismo puro. No del fanático, el cual es obra de las bestias inmundas de la oscuridad mental y conlleva al mal, a la destrucción y al terrorismo, tanto psíquico como material. El misticismo puro es simple y no necesita muchas explicaciones. Es la materia espiritual que circula por cada una de nuestras venas y brota por todos y cada uno de nuestros poros. El misticismo puro consiste en estar en constante comunión con Dios. Es esa paz interior que se saborea cuando nuestro ser, nuestra alma, vive imbuida y en armonía con el Espíritu Santo. El que encontró a Dios y lo alberga en su corazón sabe a qué me refiero. Ellos no necesitan más palabras ni explicaciones. Y cuando me refiero a Dios es a Dios, único e indivisible, porque en el universo existe un único Dios, no importa a qué religión pertenezca o como se llame, porque Dios es uno sólo. No importa qué figura, forma o nombre se le dé en las diferentes religiones o lenguas existentes. Es uno solo y punto. En eso no hay discusión posible y tampoco debe existir ninguna duda en la mente de los humanos. Es inteligencia superior e infinita. Pero dejemos esta disertación hasta aquí, ya que no es tema de este Evangelio Sotroc considerar la infinita omnipotencia divina y las razones que le indujeron a Dios a “parcelar” al hombre, al humano, en diferentes religiones… ¿Fue para sopesar su confusión o valorar su integridad? Quizás sí quizás no. Por ahora no me está permitido revelarlo.



   Después de referir someramente la primera forma de ser feliz, de alcanzar la felicidad, y que, a la postre, es la más íntegra de las dos, paso a detallar, también someramente, la segunda manera de ser feliz, la cual no es tan simple, pero si totalmente posible y enriquecedora para el espíritu humano e indispensable para su paz interior.
   Esta felicidad se logra a plenitud educando al cerebro. Es un arte, es el Arte de la Felicidad y se alcanza haciendo ejercicios diarios, tanto conscientes como subconscientes. Esos son los dos, y únicos, niveles para el aprendizaje del Arte de la Felicidad. Y, para practicar este arte, hay que hacer ejercicios, tal como lo hacen las bailarinas de ballet o los cantantes de ópera que quieren convertirse en Prima Donna, Tenor o Soprano. En el caso que nos compete, se trata de ser felices, nada más.
   Como si estuviésemos en una escuela, para aprender el Arte de la Felicidad se tiene que comenzar por el Primer Nivel para luego pasar al Segundo, el cual, debido a que es subconsciente, se consigue, igualmente, de forma subconsciente y para activarse sólo se necesita superar la prueba consciente del Primer Nivel. O sea, si no se pasa la prueba final del Primer Nivel es imposible alcanzar el Segundo, ya que nuestra psiquis y cerebro y sus órganos receptores de energía no funcionarían en tal sentido ya que no tienen una respuesta motivacional y tanto las dentritas y axones de una gran parte de nuestras neuronas no transmitirían el mensaje a todo nuestro ser porque no tendrían nada que trasmitir. Por tal motivo, pasar el Primer Nivel es fundamental. De otra forma no funcionaría.

   Los ejercicios para aprender el Arte de la Felicidad son simples pero rigurosos en su cumplimiento. En primer lugar debo decirles que se debe tener la mente bien abierta. No debe existir ningún obstáculo o “basura” mental, sea ideológica, moral o religiosa, que obstruya el hilo conductor del ejercicio.
   Con el Arte de la Felicidad se busca conformar, motivar, tonificar y agrandar en cientos de neuronas nuevas la masa encefálica gracias a la neuroplasticidad de nuestro cerebro. Se trata de entrenar y educar a nuestro cerebro con ejercicios diarios, tal como si se tratase de ejercicios físicos para agrandar y tonificar nuestra masa muscular.
   De tal manera, comenzaré relatando en qué consisten estos ejercicios una vez que la mente esté sin obstrucciones y no tenga “basura” en ella. En primer lugar hay eliminar de la mente pensamientos y emociones negativas como la ira, la envidia, el odio, celos, codicia, etcétera y convertirlos en estados de ánimo positivo que conlleven a la paz, al amor y comprensión, a través de pensamientos positivos imbuidos de perdón, compasión y tolerancia, los cuales llevarán al ser humano a la felicidad. En segundo lugar hay que ser totalmente optimista y positivo y no dañar a nadie. En el Arte de la Felicidad no existe la palabra enemigo, sólo amigo, semejante, prójimo, al que hay que ayudar y amar. El tercer paso consiste en amar a la vida y a la naturaleza, como a todos sus componentes, sean microbios, animales, plantas, montañas, etcétera, y considerarlos como parte de un todo y, ese todo, también eres tú. Es la simbiosis milagrosa del todo y la nada, el alfa y el omega. Tienes que sentirte y convencerte, sin el menor dejo de duda, que eres un engranaje importante de ese todo y que ese todo también necesita de ti para subsistir. Al hacer los ejercicios descritos de diez a quince minutos diarios, pronto empezarás a sentir amor, mucho amor, a amarte a ti mismo y, sin darte casi cuenta, a sentirte inmensamente feliz, porque además de otros atributos, comenzarás a conocerte a ti mismo y, lo que es mejor, a aceptarte y quererte tal como eres.


   En fin, el Arte de la Felicidad consiste en ejercitar el cerebro diariamente con pensamientos positivos y la panacea para que el ser humano lo pueda lograr en forma rápida y efectiva es amando al prójimo como a sí mismo. El amor y la fe lo es todo… ¡Inténtenlo y su vida comenzará a cambiar!




miércoles, 7 de marzo de 2012

EL DÍA EN QUE EL SOL SE FUE©







   Un día, el día menos pensado, el Sol, nuestro astro rey, desaparecerá por 24 horas. Será un fenómeno indescriptible y producto de unos cambios evolutivos indescifrables en el universo. No habrá científico alguno, ni máquina o instrumento terrestre que pueda predecir el fenómeno. Sólo ocurrirá y basta. Acontecerá en cualquier momento, un día de estos, y no habrá en el cielo señales o signos que podrían alertar que algo extraño está ocurriendo en el universo. Sólo ocurrirá y punto. Puede ser durante un día muy luminoso y de límpido cielo. O durante una hermosa noche estrellada.

   Muy pocos saben de este fenómeno, al cual llamaré la lengua del universo. Tampoco hay alguna evidencia de que ocurrió en el algún otro momento. Sin embargo, sí ocurrió y así me fue revelado. Desde que el universo existe, será la tercera vez que el fenómeno suceda, al menos en nuestro sistema solar. Fue hace, pero hace tanto tiempo, que no existe forma de comprobarlo porque no quedaron evidencias de ello. Y no es porque se quisieron borrar o maquillar, sino, simplemente, porque apenas dura 24 horas terrestres y, a no ser por los débiles cambios climáticos en los dos hemisferios y una que otra perturbación atmosférica no catastrófica, tanto a la corteza terrestre como a su núcleo, no le sucederá nada. En el corazón del planeta no habrá alteraciones, al menos detectables con la instrumentación disponible hoy en día. Lo que si causará el fenómeno es incertidumbre y pánico entre todos los habitantes del mundo, quienes estarán a oscuras y soportando fríos gélidos hasta en las zonas ecuatoriales y trópico. Las comunicaciones, casi todas ellas, incluso las del los satélites, estarán en “receso” por veinticuatro horas.

   También me fue revelado alertar a la humanidad de que no escuche los mensajes apocalípticos que se repetirán durante esas 24 horas, porque nada ocurrirá. Entre los religiosos habrá mucha excitación y confusión, por lo que hay que evitar, en todos los aspectos, escuchar sus mensajes. De otra forma el humano será atrapado por la paranoia y el miedo, lo cual se traducirá en caos. Hay que conservar la calma más absoluta, porque no sucederá nada, a no ser de estar a oscuras y sin la presencia del Sol durante 24 horas en todo el planeta.


   Dicho esto de la forma más didáctica y conciliadora posible a fin de que no se dejen asaltar por el pánico, paso a explicar, también de forma simple, didáctica y corta, en qué consiste dicho fenómeno, el cual dejará a la Tierra atrapada en tinieblas y, atentos, no es ninguna señal de nada, ni tampoco un hecho diabólico. Aclaro esto último por lo de las tinieblas, que algunas calenturientas y apocalípticas mentes podrían asociar con algo satánico. Nada más lejos de la verdad y los hechos.
   El fenómeno consiste en lo siguiente: El Sol desaparecerá absorbido por un agujero negro para, después de 24 horas, volver a aparecer al ser devuelto por el mismo agujero negro a su cenit. Según me fue relevado, el fenómeno acontece y se repite en todo el infinito universo cada 3.333 millones de años. Es la primera vez que la raza humana presencie y viva acontecimiento igual, el cual será la tercera vez que se repite en todas la Vía Láctea y en casi todos sus sistemas solares.
   Para finalizar, una última cosa y esto va para los astrónomos y científicos: habrá que modificar el calendario solar, ya que se habrán perdido veinticuatro horas de rotación. La Tierra quedará estática durante el tiempo que dura el fenómeno. La inclinación del eje terrestre ya no será 23º 27´ respecto a la perpendicular del plano de la órbita terrestre. Entonces, después que lengua del universo nos devuelva al Sol habrá que reformular y recalcular todo.





©Diego Fortunato


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miércoles, 25 de enero de 2012

EL CREADOR DE ILUSIONES©

 
 
   A fin de alcanzar la transparente y correcta comprensión de este no tan sencillo “asunto”, es necesario aclarar que muchas de nuestras ilusiones no son obra de nuestros propios pensamientos, sino de un Creador de Ilusiones. Un Creador que no busca premiarnos sino concedernos esperanzas y oportunidades para cosechar un destino y futuro mejor, el cual cree que, justamente, el ser humano merece. Sólo si seguimos el camino correcto y no nos desviamos de la ruta señalada por nuestro espíritu, el Creador las hará realidad. Es una ‘forma’ de prueba divina, una prueba celestial de fe, no una condición, la cual no admite flaquezas ni lamentos. Únicamente seguir el camino recto. El sendero de la verdad y la justicia.
   Partiendo de la premisa que las ilusiones no son potestad exclusiva del telencéfalo, de la materia blanca o de otra parte del complejo cerebro humano, nos permitimos revelar que muchas de las ilusiones no son creadas dentro de nuestro propio ser, sino fuera, en otros Mundos Paralelos, y “sembradas” en nuestro cuerpo por entes de esos mundos. Por supuesto que mucho antes de hacerlo, de tomar esa decisión, sometieron a un riguroso análisis y estudio a las personas que iba a ser depositarias de esas ilusiones. (Ver Evangelios Sotroc MUNDOS PARALELOS, ¿QUÉ ES EL ALMA? y VIDA DENTRO DE LA VIDA).
  


  
   Sólo el Creador de Ilusiones y no otro, es el encargado de depositar la semilla en nuestro cuerpo para que podamos hacer realidad todas nuestras ilusiones. Pero, y he aquí el gran pero, el ser que reciba la bendición de la ilusión, debe estar siempre sujeto al bien. A hacer el bien, sin egoísmo, malicia o pizca de odio y envidia. De otra forma ‘esa’ ilusión se desvanecerá en un segundo. Tal como llegó se irá. Y como la fe verdadera sólo pulula en las mentes positivas y optimistas y jamás comulga con fanatismos o fundamentalismos, la gracia será concedida y la ilusión patentizada en hechos reales y tangibles. Sólo con fe incorruptible se pueden concretar las ilusiones.



   No hay ningún requisito especial o difícil para alcanzar una ilusión. Sólo fe, pura y simple. No existen en el universo suficientes bienes, poder o riqueza con los que se pueda obtener o comprar una ilusión, sino sólo y sencillamente, la fe la hará posible. La fe no cuesta nada, absolutamente nada. Es gratis. Anda libre como el viento y es fácil de alcanzar o atrapar. Es como el aire que respiras a diario y constantemente. Anda al arbitrio de los tiempos. Sólo hay que dejarla entrar, penetrar en nuestro ser. Una vez que te enriquezcas con fe, que te dejes iluminar por ella, tendrás más fuerza de la que jamás podrías haberte imaginado. Tendrás el poder absoluto sobre ti mismo, porque la fe es indestructible y tan sólida como el más puro de los metales. Vale la pena probar, ¿o no?

 


©Diego Fortunato

sábado, 14 de enero de 2012

EL REGRESO





   Cuando todo haya terminado. Cuando sea el momento de la revelación. Cuando ángeles y arcángeles venidos del cosmos estelar hagan su aparición en los confines de la estratosfera terrestre y el cielo tome un color ámbar carmesí, será el momento. Acontecerá el regreso y comenzará una nueva civilización, la civilización de la pureza, el bien y la justicia.
   ¿Qué quiénes regresarán…? Regresarán las almas, las almas que una vez estuvieron purgando sus penas en lo que en la Tierra algunas religiones llaman Purgatorio y, por supuesto, las que estaban, supuestamente, disfrutando de la llamada vida eterna en El Paraíso. Aunque ciertamente no vienen de allá ni entrarán en carrozas doradas tiradas por angélicos corceles, sino vienen, digamos, de un “laboratorio espacial”. De un lugar en el espacio designado para las almas, las cuales, en ocasiones viven amontonadas, apiladas y conservadas dentro de cubetas cristalinas especiales y de magna pureza. Lamentablemente, en ese lugar del espacio también hay superpoblación y por ello debe ser así. Otras, las mayoría de los miles de millones de ellas, viven al libre albedrío de la pureza total.


   Aunque muchos no estén de acuerdo conmigo ni con tan “absurdos” planteamientos, con todo respeto les diré que no es el momento ni el caso de debatir ni dilucidar si existe o no el tal Purgatorio, Paraíso, y, porqué no, el calcinante Infierno. Tampoco es el momento de ventilar el controvertido argumento de si existe o no la tan cacareada vida eterna en la que sádica, coactiva, y en forma de vil chantaje espiritual basan sus postulados místicos casi todas las religiones del mundo. No distraeré ni una línea de mis pensamientos en dar esas explicaciones. No obstante, sí es el momento de asegurar, con toda precisión, la existencia del alma, de las almas.




   “El alma es el todo en la nada infinita. Es, al mismo tiempo, el todo y la nada consciente. Es la energía cambiante y viva, pero invisible. El alma es indestructible, indisoluble e inamovible. O sea, que no se puede mover de dónde está. Sólo una fuerza divina podría hacerlo. Menos destruir o disolver, aunque sí expandir ya que cuando muere el cuerpo o materia en la que mora, se transforma, al igual que el mismo cuerpo, en energía pura y cambiante”. (Ver Evangelios Sotroc ¿QUÉ ES EL ALMA?).


   Por eso cuando el ciclo, este ciclo terrenal en el que vivimos haya concluido, en tropel regresarán a la Tierra las almas buenas y bondadosas con la misión de anidarse en las nuevas vidas que comienzan a formarse en los dos primeros meses de gestación en los vientres de madres previa y divinamente escogidas. No pregunten ni se pregunten porqué habrá de ser así. Sólo comprendan que debe ser así porque el ser humano necesita de una renovación, de un resurgimiento, de otra forma la vida misma no tendría ningún sentido y tampoco ningún objeto. El fin en sí mismo es la perfección y la evolución de esa perfección está en el resurgimiento, en el renacimiento de una vida nueva, la cual será concedida por Bondad Divina.


©Diego Fortunato







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